hoy en día se dicen muchas cosas de las relaciones entre personas del mismo sexo, sean gays, lesbianas, transexuales, bisexuales,.. al parecer hay una burbuja en donde todo se permite, y de repente seguimos culpando la sociedad por ser discriminativa en las calles con las parejas gays, o hasta con el comportamiento gay de las personas.
Pero no somos nosotros mismos dentro del grupo homosexual quienes echamos de lado a aquellos que son muy afeminados o demasiado musculocas?? pero será que en verdad la gente quiere la tan llamada integración??? No hace falta ir muy lejos, y de hecho, ni siquiera hace falta tocar el tema gay;de una forma u otra todas las personas se disgregan y discriminan unas a las otras por lo que sea: cabello, fáciles, difíciles, sexo, grupo social, zona donde viven (esta es la mejor, ya que hoy en día en que todos vivimos mezclados y cada vez hay menos clase media… por qué seguimos con la onda de discriminar a la gente x el lugar donde viven???) , etc… es decir, son pocas las ocasiones donde un grupo heterogéneo de personas se unen y deciden no criticarse… si ello es así, entonces por qué seguir en la onda de la integración entre gays???
Yo he visto muy poca integración gay, inclusive en las marchas del orgullo gay en Madrid, Cd. de México, Caracas, etc… en todas siempre se ven las caravanas de cada grupo: osos, musculosos, chicos delgados, trasvestis, transexuales, etc…. no es malo estar con gente con la cual uno se identifique, y es algo humano tender a buscar a aquellas personas con las cuales nos sintamos más cercanos en cuestión de ideales y formas de pensar, porque hay que admitirlo y ser orgullo de eso: todos somos distintos y todos buscamos la felicidad, pero de distintas maneras, y nos gusta juntarnos con aquellos que sientan afinidad por cosas, valores o recursos, etc.. similares a los nuestros.
Un punto esencial es saber la diferencia entre juntos pero no revueltos, y entre respeto e hipocresía. Siempre existirán los grupos y sub-grupos, y el que crea que la integración eliminará esas diferencias, estará como dicen los gringos “barking at the wrong tree”. La cuestión fundamental es respetar y aceptar al otro, sin caer en la hipocresía y sonrisa “colgate” (esa en la que pelas los dientes como caballito, pero por dentro estás que sacas el yunque que llevas en la cartera marca ACME y se lo pegas por la cabeza al prójimo), y sin ofender a los demás.
La cuestión, como diría un psicólogo, es que ni siquiera la gente se acepta a sí misma como diferente al resto, ni se siente orgullosa por serlo, por eso ni siquiera aceptan a los demás tal y como son, ni respetan su espacio. A mi parecer, no veremos una mayor integración de la que hemos visto hasta el día de hoy, hasta que cada uno se vea en el espejo y se muera de la risa, aceptandose como es, y disfrutando lo que hace al 100%. En ese momento será cuando dejemos de criticar al que tenemos al lado, y ni siquiera nos importe compartir un trago en un bar con un muscoloso, un trasvesti, un chico lindo afeminado, ni con un grupo de lesbianas vestidas con bragas de mecánico (esas que dijiste que jamás te pondrías)…
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